Antes de empezar

Cosas que hay que saber antes de implementar un ERP para conseguir que sea un éxito

Implementar un ERP es un proceso que se puede prolongar durante un año natural, o incluso más. Es necesario que la empresa sea consciente de ello, y que valore adecuadamente la importancia y los beneficios que obtendrá con este cambio, porque tanto para el departamento de administración, como en la forma de gestionar los recursos, y especialmente en la capacidad de obtener información de todos los procesos internos, habrá grandes diferencias entre el antes y el después.

A pesar de que el ERP se puede adaptar en gran medida a las necesidades de cada caso, esta adaptación no es total. Hacerlo así, a menudo implicaría costes excesivos, o la pérdida de compatibilidad con la base del ERP, imposibilitando las actualizaciones. De modo que siempre se tiene que modificar alguna metodología interna de la empresa. No obstante estos cambios no implican trabajar más, sino trabajar de otra manera, que superado el periodo de adaptación, habitualmente se considera más eficiente.

Algunos de los cambios que hay que aplicar para la implementación de un ERP con garantías afectan a la operativa administrativa de las tareas. Lo óptimo es que el personal de producción incorpore al sistema parte de la información que tradicionalmente ha gestionado el departamento de administración; consumo de materiales, referencias de productos utilizados, tiempo dedicado a cada tarea, para quien se ha realizado un trabajo determinado… Se trata de disponer de información de primera mano, que nos permitirá saber que ha costado cada trabajo, quien lo ha hecho, qué materiales se han utilizado, qué trabajo se ha tenido con cada cliente, y el rendimiento que se ha obtenido de cada uno de los trabajoa, y de cada uno de los clientes.